Posicionamiento de Acantur ante la modificación de la legislación turistica

La Asociación de Turismo Rural de Canarias, ACANTUR, entiende, que La presión mediática y estratégica que está haciendo la plataforma de alquiler vacacional es consecuencia de la mala política turística de los últimos años. Es, en parte, el resultado del boom de la construcción, donde apartamentos que se quedaron obsoletos se salieron de la turoperación y se vendieron a terceros y que ahora se alquilan como turísticos. Igualmente ocurre con las viviendas de segunda residencia y cuartos de aperos que acampan a sus anchas por todas las medianías de Canarias, y que con la crisis también se alquilan.

Desde la Asociación de Turismo Rural de Canarias, ACANTUR, hemos de recordar que en Canarias hay más de 900 casas rurales, que están totalmente legalizadas y que, desde el primer momento de su apertura, han puesto en valor la arquitectura, la etnográfica y la gastronomía de las islas; en síntesis, todo el acervo cultural rural que hemos heredado, esfuerzo este realizado por sus promotores a pesar de su baja rentabilidad, ya que el turismo rural tiene una ocupación anual que no llega al 35 %, frente al 80 o 90 % del tradicional.

Con la presión que está haciendo el alquiler vacacional, el turismo rural se verá abocado a su desaparición de Canarias, aún cuando al amparo de una normativa que nos protegía hemos invertido en unos inmuebles que debían de reunir una serie de requisitos, entre ellos el de antigüedad y valores cultural, y que, curiosamente, con la actual legislación algunos ya no cuentan.

El turismo rural, durante algunos años se desarrolló como una filosofía de gestión del patrimonio rural, al que por otro lado el Gobierno no podía hacerle frente, se puso en valor, fuimos más que embajadores de nuestra tierra que enamoró y dio a conocer una identidad que se desconocía, apostamos más que nadie por las nuevas tecnologías y, por ello, ante esto nos sentimos confusos por la falta de reconocimiento a nuestra labor y nos preguntamos, ¿esto es el turismo sostenible que se quiere para Canarias? Vemos, además, como el medio rural, que debería protegerse al máximo, desaparece poco a poco, bajo la influencia del ya harto negocio inmobiliario. Y encima sentimos como la ley se impone a los legalmente autorizados.

Hemos visto como en algunas ciudades de España, donde se legalizó el alquiler vacacional han dado marcha atrás, ya que se creó tan malestar entre los vecinos al no poder soportar los ruidos y diversiones de los turistas en las zonas residenciales. Parecido se está viendo en Santa Cruz de Tenerife o en Las Palmas de Gran Canaria, o zonas urbanas de Canarias, se alquilan pisos en comunidades de propietarios teniendo los residentes que aguantar los inconveniente que no le permiten descansar.

Necesitamos de un turismo de calidad y no de cantidad, ya tenemos bastante con el TODO INCLUIDO, como para ahora tener que soportar otra reforma en la actual ley de turismo. Si no reservamos espacios para la calidad y la particularidad estaremos acabando con este destino, donde los clientes manifiestan cada vez más su disconformidad.

Nosotros en aras de continuar con nuestro negocio, que es respetuoso con el entorno, con los valores de los pueblos, que es sostenible en el tiempo, que crea riqueza en lo rural, que ama a Canarias, que lo manifestando invirtiendo aquí lo poquito que ganamos, pedimos que se tenga en cuenta todos estos valores y que se nos defina con esas especificidades, y que se nos permita crecer con una fiscalidad adaptada a este negocio, que no es nada nuevo, ya lo hacen otros lugares, donde consideran al Turismo Rural el gran aliado del medio rural para otorgarle mejor calidad de vida y evitar su despoblamiento.

Y con respecto al turismo tradicional habrá que trabajar también para transformarlo, porque al final estamos exprimiendo un territorio cuyos resultados no son precisamente de sostenibilidad y que parte de sus resultados vuelven al sitio que los creo, sino por el contrario, son llevados fuera con el consiguiente perjuicio para las islas.

Queremos recordar las palabras, tanto del Sr. Presidente del Gobierno de Canarias en la prensa, en la que comentó que hay que poner un control de llegada de turistas y las de la Sra. Consejera, que en unas declaraciones decía que en Canarias tiene cabida el alquiler vacacional. Nosotros pedimos claridad en estos términos ya que, como hemos dicho, entendemos que Canarias necesita turismo de calidad y no de cantidad.

Y por último decir que en Canarias hay siete Reservas de la Biosfera, y que esta política de turismo de cantidad, del todo incluido, etc. va en contra de las buenas prácticas de las mismas, por lo que desde ACANTUR, en un acto de responsabilidad, trabajaremos con la UNESCO, para que desde esa institución se tomen las medidas oportunas que permita seguir garantizando las especiales condiciones en que fueron creadas.

Entendemos, por tanto, que el Turismo Rural para su supervivencia dentro del marco rural de Canarias, necesita de actuaciones desde el Gobierno Canario que garanticen los objetivos de productividad y desarrollo, así como el reconocimiento a una labor que ha venido prestando, especialmente al Medio Rural de Canarias y a su Patrimonio Cultural.

Junta directiva de Acantur

 

Veinte años de turismo rural asociado en Canarias (1993-2013)

La pretensión de este artículo es servir de marco genérico y descriptivo de los principales rasgos que caracterizaron la trayectoria del turismo rural, impulsado desde el asociacionismo, durante una década. Tras este encuadre, en posteriores escritos con análisis más pormenorizados y críticos, si que se incidirá en aquellos ámbitos que nos permitan obtener enseñanzas de utilidad práctica para dar continuidad y mejorar la presencia y la incidencia económico- social del turismo rural en nuestro territorio.

Ya hace más de dos décadas desde que se empezaron a conceder en Canarias las primeras subvenciones para rehabilitar casas antiguas que se convirtieran en hoteles o casas rurales. El turismo rural, era en aquel momento -y posiblemente siga siendo- la actividad con mayor potencialidad para generar riqueza y estabilizar población de nuestras zonas rurales;  y por esa razón esta medida concentró esfuerzos financieros por parte de las diferentes administraciones, empezando por los programas e iniciativas europeas. El marco normativo regional que regulaba el turismo rural fue el decreto 18/1998 de 5 de marzo, posteriormente modificado por el decreto 39/2000 de 15 de marzo.

En modo inmediato se constituyeron las asociaciones de propietarios de alojamientos tradicionales que habían sido rehabilitados para dedicarlos a turismo rural. Inicialmente abundaron las asociaciones que trabajaban en nuestros municipios y comarcas para, al cabo de unos años, ir disminuyendo en favor de un lógico proceso de concentración, en primer término a nivel insular, pero también en los ámbitos regional y nacional.

De esta manera y en lento proceso, las asociaciones insulares se dotaron de sedes y de equipos de trabajo y en torno a su saber hacer y el de los propietarios asociados, se iban articulando soluciones para los diferentes retos de la actividad turística en el medio rural. La combinación del trabajo voluntario – pero no por ello menos cualificado- de los propietario, junto con la aportación de los técnicos contratados de las asociaciones, generó un genuino y operativo formato de intervención en el territorio que se mostró eficaz y cuya implementación ha perdurado en el tiempo.

De este modo, el sector del turismo rural se fortaleció, y ganó en imagen común, y sobre todo, se procuró soluciones propias a los desafíos que se iban planteando en relación a la legalización de la actividad, a la calidad global del producto, o a la promoción y comercialización.

Se trataba de un esfuerzo del propio sector y formulado de abajo a arriba, para el que, en modo continuo, se hacía preciso buscar apoyos en otras organizaciones – principalmente los Grupos de Acción Local que gestionaron las diferentes ediciones de la Iniciativa Comunitaria Leader-, así como en diversos niveles de la Administración Pública. De esta manera, en un formato asociativo regional que tuvo en ACANTUR (Asociación Canaria de Turismo Rural), creada en 1993, su principal exponente, Canarias lanzó durante más de una década una imagen comercial corporativa muy sólida y reconocible. Se acudía a ferias y eventos promocionales de la mano de la Consejería de Turismo, y su página web se convirtió en el portal de referencia para la promoción y comercialización del turismo rural de Canarias.

Las asociaciones insulares que integraban ACANTUR fueron: Grantural (Gran Canaria), Ecotural (La Gomera), Meridiano Cero (El Hierro), ATTUR (Tenerife), Isla Bonita (La Palma) y  Fuerteventura Rural (Fuerteventura). Estas asociaciones llegaron a agrupar en 2006 en torno a 400 alojamientos, un 40% de la oferta total del archipiélago.

En los primeros años el alojamiento turístico era el principal foco de atención del trabajo asociativo, puesto que se hacía prioritario consolidar una oferta legal, de calidad homogénea y suficientemente representada en todas las islas. Pero, muy pronto, las asociaciones de turismo rural hicieron suyo un enfoque que todavía hoy está vigente: el turismo rural es la suma de múltiples elementos físicos y humanos, tangibles e intangibles, que concurren en un territorio concreto y de los que el establecimiento turístico es tan sólo uno de ellos. Esta visión del turismo rural, amplia e inclusiva, vino a añadir nuevos campos de trabajo, nuevas tareas a las asociaciones. Ya no se trataba únicamente de promocionar establecimientos sino también de poner en valor un conjunto amplio de atributos relacionados con nuestro medio rural. De este modo los instrumentos promocionales –folletos y páginas web principalmente- se nutrían de información acerca de elementos patrimoniales, recursos culturales, eventos y equipamientos existentes en las diferentes islas. Se venía a ofrecer, pues, una visión amplia de los diferentes atractivos y atributos de cada isla o comarca rural.

Los congresos regionales de la Asociación Canaria de Turismo Rural, que se distribuyeron periódicamente por las diferentes islas, posibilitaban el encuentro, la discusión y la puesta en común entre asociados.

Fernando Martín Torres

Homenaje a Jose Maria en Gran Canaria

Bajo el marco del Congreso de Turismo Rural, organizado por Grantural en la isla de Gran Canaria, se organizó un acto de reconocimiento póstumo a nuestro amigo Jose Maria del Real.

En el acto, por parte de miembros de Acantur, se le hizo entrega de una figura artesanal, a su viuda, Emma Brito.

Durante el emotivo acto, a traves de video, los representantes de Asetur, nos hicieron llegar un mensaje y por parte de Acantur, en la voz de Carlos Fernandez, se dio lectura al siguiente texto:

José María, quien nos trajo sus raíces marinas al campo
José María,
… sus raíces marinas…
‐no existen raíces en el mar‐
…las trajo al campo…
y en lo rural nos dejó todo su acervo de ciudadano universal…
Adelantado a su tiempo –que era nuestro tiempo‐… en su concepción de la vida, en sus valores, en sus compromisos… alcanzaba a ver una sociedad distinta… una forma de ser ciudadanos cual tripulación de un barco –al igual que asociados de cualquiera de nuestras entidades de turismo rural‐, generosa y corresponsable… cada quien con su misión…
A cada paso, estas convicciones le salían por la piel, en cada palabra… Y así: cada
palabra por la piel, porque la firmeza y el tacto, la capacidad de diálogo, de
convencimiento, el carácter enérgico, perseverante y apasionado, hacía arrastrar a toda su tribu a sus propuestas, creencias y convicciones…
‐ “un barco seguro se hunde si se dejan de tomar decisiones…”
Siendo un poco atrevido se pudiera pensar…
… que quizás por su temprana enfermedad… el destino lo trajo al campo (y esa fue
nuestra suerte…!)
… y aquí sí, sí se echan raíces, si existen raíces en el campo…
¡José María enraizó en nosotros, ‐en nosotros mismos‐…!
Pudimos aprender con él…
juntos, a cada paso, todo el tiempo…
…su temprana ida está siendo también una lección, formidable lección…
la que todavía estamos aprendiendo hoy,
y la que todavía él nos está impartiendo…
José María tenía un perspectiva, una intuición, una capacidad de proyección sobre
nuestro entramado asociativo radical… y radicalmente cargado de valor y de futuro…
en lo comunitario, lo social, lo ecológico, lo organizativo, lo comunicacional…
en ello él ha sido el visionario
el animador,
el emprendedor,
el hombre‐orquesta y el orquestador
… también el compañero, el primero a lo que se necesitase y el amigo…
en una amistad multiplicada en cientos de personas en el país, en Canarias y en
España… para hacer avanzar a paso seguro esa visión, ese sueño que compartíamos…
Esto es lo que es, esto es lo que tenemos y somos…
la capacidad de los seres humanos de hacernos de la ‘pasta’ de nuestros sueños…
José María era nuestro realizador de sueños…
quien nos ha hecho soñar,
quien nos hace seguir soñando…
Su proyecto realizado, su gran lección –ahí siempre fue un maestro–: “cuando se
quiere, se puede”…
y no de un poder en solitario sino de un poder del todos en acción!
Se puede, cuando en un día como hoy (pequeña Jornada de Turismo Rural en Gran Canaria, 25 de octubre de 2014)… lo dicho no se queda solo en palabras, se convierte en el viento necesario al barco para surcar nuevas aguas y  transformarse en un nuevo cauce de acción…
en un nuevo proyecto, en un nuevo sueño…
… y hemos vivido afortunados de compartir un tramo importante de nuestras vidas animando proyectos con mucho viento a favor… de la mano de un gran capitán con su oficio de maestro propagador de sueños…
… aquí en el campo, en lo rural, donde se echan raíces, aunque sea lejos del mar!!!
¡Gracias José María!

en recuerdo de José María Real Martí

Hoy hablamos de emprendedores, luchadores infatigables, personas creativas y perseverantes, imaginativas y soñadoras, capaces de trabajar en equipo, altruistas y realistas, incansables… En la gran familia del turismo rural en nuestro país y en nuestras islas, desde Galicia a Andalucía y desde Aragón a Canarias, esa fuerza y ese carisma corresponde solo a una persona.

 Por siempre, gracias José María

Las Asociaciones de Turismo Rural en Canarias

El origen de la mayor parte de las actuales Asociaciones de Propietarios de casas y hoteles rurales de Canarias hay que buscarlo en la Orden de 7 de Agosto de 1.992 (B.O.C. 19 de Agosto de 1.992), de la Consejería de Turismo. En dicha norma se fomentaba la creación de asociaciones, u otro tipo de entidades a nivel local, que agruparan las solicitudes de diversos propietarios de casas rurales antiguas con potencialidad para dedicarlas a alojamientos turísticos, y que al tiempo, sirvieran de plataformas para promocionar y comercializar estos establecimientos, una vez obtuvieran las autorizaciones de apertura.

Esa fue la semilla que fomentó la creación de múltiples asociaciones de turismo rural en todas las islas, especialmente las occidentales, y que permitió que durante varios años los propietarios de casas antiguas, interesados en su transformación en establecimientos alojativos, dispusieran de estas organizaciones como mediadoras para tramitar ante la Administración, su solicitud de apoyo para la rehabilitación . A partir de 1.998 y hasta 2.002 se hicieron otras convocatorias pero esta vez dirigidas a empresas y empresarios turísticos.

Si exceptuamos la Asociación de turismo rural Isla Bonita, creada en 1.992 ya con una perspectiva insular, el resto de las asociaciones tenían en sus orígenes un ámbito básicamente municipal. Sin embargo, en un proceso relativamente rápido de organización y coordinación, las asociaciones locales tienden a unir esfuerzos para conformar otras asociaciones insulares con mayor número de casas. A esta dinámica unificadora colabora igualmente la creación de la Asociación Canaria de Turismo Rural (ACANTUR) en Diciembre de 1.992.

Es destacable que los propietarios asociados, buscando la operatividad de sus acciones, así como la reducción de costes, hayan decidido desde los inicios, la necesidad de vertebrarse sobre la base de asociaciones insulares, pero teniendo la perspectiva clara de que soportaban en realidad una marca unitaria del turismo rural en toda Canarias. Es igualmente importante mencionar que ACANTUR fue, en 1.994, junto a otras ocho Comunidades Autónomas, fundadora de la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR).

En la actualidad el turismo rural asociado en Canarias cuenta con alrededor de trescientos alojamientos repartidos en todas las islas. Cada isla dispone de su propia entidad o asociación que se ocupa de estructurar la oferta, controlar la calidad, realizar acciones promocionales y gestionar las ocupaciones de los establecimientos.

El turismo rural asociado no sólo ha sido capaz de promover la rehabilitación de inmuebles, como forma de inversión en las zonas rurales, sino que, han servido, durante más de quince años, de estructuras de impulso y proyección exterior del turismo rural en Canarias.

Porque agrupa en torno al 40% de la oferta, por el modelo de desarrollo sostenible del medio rural que propugna, y por su trayectoria vinculada a la preservación de elementos patrimoniales y culturales, la estructura asociativa del turismo rural canario constituye una de las plataformas de participación sectorial más importantes del medio rural canario.

Nos parece que las asociaciones, más allá de los esfuerzos por dar respuestas innovadoras y efectivas, en su labor de promocionar y comercializar los alojamientos, han terminado por asumir además, que garantizar una buena relación calidad-precio de los alojamientos es tan sólo una parte de su trabajo, sólo una parte del producto que ofrecen.

Las asociaciones han tomado además conciencia de que, para garantizar la satisfacción de los visitantes, y con ello mantener ciertos niveles de ocupación, es preciso la implicación de los propietarios por alcanzar mejoras en el conjunto de vivencias y actividades ofrecidas. Los propietarios asociados conocen el medio rural, y asumen que conservar responsablemente sus principales manifestaciones y transmitirlas con la fidelidad que merecen, son sus principales argumentos.

Fernando Martin Torres

Turismo rural y la cooperación al desarrollo: La experiencia de ACANTUR en Marruecos

La asociación TIGZIRT para la cultura y el desarrollo es una ONG que tiene su ámbito principal de actuación en Essaouira una de las 41 provincias de Marruecos. Sus componentes son mayoritariamente jóvenes estudiantes o recién titulados con orgullo de su ascendencia bereber y dispuestos a trabajar por mejorar las condiciones socioeconómicas de su pueblo y su territorio.

En la Asociación Canaria de Turismo Rural (ACANTUR) fue recibida una cordial invitación de TIGZIRT para desplazarnos a Marruecos y allí realizar un primer contacto y una valoración de la potencialidad de algunas zonas rurales de Essaouira en aras de posibilitar el desarrollo de iniciativas turísticas aprovechando sus riquezas naturales y humanas.

ACANTUR valoró muy positivamente la importancia del intercambio y buscó la financiación para afrontar los costes de desplazamiento hasta allí de dos miembros del equipo directivo, a principios del mes de noviembre. La visita estaba avalada por Radwan Khan, Cónsul Honorario de España en Essaouira.

Essaouira es una ciudad blanca y ocre de unos 80.000 habitantes, llena de murallas, antiguas fortificaciones y monumentos históricos, su Medina ya ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Allí tuvimos la oportunidad de alojarnos durante dos días en el exótico hotel Riad Al Madina, durante muchos años lugar de encuentro en los años sesenta de famosos (Orson Welles, Jimmy Hendrix, Leonard Cohen etc.) rockeros y bohemios. Nuestros anfitriones nos acompañaron a recorrer algunos de sus rincones para apreciar el valor de su comercio, gastronomía y patrimonio arquitectónico.

Ante un público mayoritariamente joven y muy atento expusimos los principales rasgos del turismo rural en Canarias y de la trayectoria de ACANTUR como entidad que aglutina más del 60% de la oferta alojativa existente. Igualmente se trataron aspectos relacionados con los actuales modelos de actuación propugnados por la Unión Europea para favorecer la implantación de procesos de desarrollo local caracterizados por la innovación, la participación y el enfoque ascendente.

Dedicamos un día a visitar diferentes núcleos rurales de Essaouira: Ait doud, Imin´Tlit, Kaouki etc. El paisaje vegetal del medio rural lo conformaban Thuyas, Tamarindos, eucaliptos y sobre todo arganes. Este último es un árbol superviviente de la era terciaria y tiene un gran interés económico al permitir con sus frutos la elaboración de un aceite consumible, dietético y muy afamado por su utilidad en el cuidado dermatológico. La elaboración de aceite de argán es realizado por mujeres que se organizan en cooperativas. En la Cooperativa de Kaouki apreciamos las fases del proceso de elaboración y supimos de los valores nutricionales y dietéticos de este “oro líquido” de Marruecos, con agradable sabor a avellana. Sentadas en el suelo con la espalda arqueada hacia delante nueve mujeres se enfrascaban durante nueve horas al día en partir con un callao de mar las cáscaras del argán para extraer su valiosa pepita. El jornal diario es de unos seis euros.

Al compartir té y comida con algunos responsables públicos de pequeñas comunidades rurales, aprendimos que los principales problemas que se exponían eran la falta de infraestructuras sanitarias y educativas. Por ejemplo el Rais de la Comunidad de Imin ´Tlit con 9.000 habitantes a una hora en coche de Essaouira, nos decía que no disponen de médico y son atendidos por una enfermera que no me atreví a preguntar si era titulada. No existe red de saneamiento ni de abastecimiento de agua potable. El año pasado perdieron su cosecha y sus animales debido a la sequía. Más del 70% de los municipios son rurales en Marruecos y en gran medida puede que esta sombría realidad sea compartida por buena parte de ellos.

Los cuarenta kilos de material escolar que Pedro Carreño, Presidente de ACANTUR y compañero de viaje, había desplazado desde Fuerteventura fue repartido entre los muchachos que acudían primero desconfiados y luego sonrientes hasta donde teníamos nuestros coches de alquiler.

Entre las construcciones más típicas que encontramos cabe destacar las riads, antiguas casas de piedra y barro, por lo general de planta rectangular, y que en las zonas urbanas se estructuran alrededor de un patio central con jardín o incluso con una fuente. Muchos europeos y algunos marroquíes invierten en el rescate de estas edificaciones para dedicarlas a alojamiento o incluso a residencia propia.

Ya en el terreno de las valoraciones y sugerencias, es de destacar en primer término el indiscutible valor y el gran potencial que encontramos en el grupo humano que constituye la asociación TIGZIRT. Tienen una formación académica y profesional bastante sólida así como la inequívoca voluntad de trabajar sobre los recursos endógenos de su territorio, en aras de propiciar la activación del tejido social y económico de la región. Y todo ello desde la conciencia y el claro reconocimiento identitario de la cultura bereber. En este sentido debemos recordar que la lengua indígena de Canarias procedía completamente del bereber y como indica el doctor en Filología por la Universidad de Añadir, Omar Ouakrim, sería de gran utilidad dar continuidad a las investigaciones sobre el sustrato lingüístico común que relaciona Canarias con el Norte de Africa. Aunque en Canarias nos identificamos como parte de la realidad y del pensamiento occidental europeo, es más que recomendable un esfuerzo para tender puentes de para acercarnos intelectual y económicamente a África, ya que en lo geográfico es más que evidente esta proximidad.

Marruecos para el año 2010 se plantea alcanzar la cifra de 10 millones de turistas. Dentro de estas previsiones el turismo de tipo rural supondría, lógicamente, un porcentaje muy reducido del total. Como en el modelo turístico implantado en su día en Canarias, la penetración del turismo de masas está siendo explosiva, alimentado por excelentes playas, buen clima, coste reducido de la mano de obra y abundante suelo urbanizable.

De este modo, la perspectiva más inmediata es la construcción de abundantes hoteles de máxima categoría en zonas de costa, lo cual debe ir de la mano de una urgente mejora de infraestructuras y servicios, especialmente los relacionados con la salud.

Es previsible que ello posibilitará, a medio y largo plazo, un claro aumento de las oportunidades para otro tipo de turismo relacionado con la naturaleza o la cultura. Ya en la actualidad Essaouira recibe una importante cantidad de turistas que responden al reclamo de sus encantos como ciudad-patrimonio. Igualmente se organizan excursiones de diverso tipo para conocer los rincones de la ciudad y sus zonas rurales.

Los riads infrautilizadas en las zonas rurales pueden convertirse en la principal tipología alojativa para un turismo alternativo. Muchas se han convertido ya en elegantes casas de huéspedes, en las que se sirven desayunos e incluso almuerzos por encargos. La estancia en un riad se nos mencionaba como una experiencia más rica que la de un hotel y con un precio equivalente, tuvimos el placer de comprobarlo.

Al analizar las posibilidades que tiene el desarrollo en Essaouira de un modelo de turismo rural, cultural y de naturaleza, siguiendo, en lo posible, patrones de la experiencia de la Asociación Canaria de Turismo Rural, cabe plantear que en Marruecos las posibilidades de apoyo administrativo y financiero para incentivar la rehabilitación de inmuebles son escasas. En Canarias los Fondos Comunitarios aportaron una inyección económica decisiva para este fin. Por otra parte, resulta difícil que los habitantes de zonas rurales puedan afrontar los costes de rehabilitación de antiguos inmuebles.

En Canarias dicha dificultad fue solventada merced a una mayor accesibilidad a financiación externa y al avenimiento de promotores con mayor capacidad de ahorro provenientes en muchos casos de núcleos urbanos cercanos.

La propiedad de los antiguos inmuebles está fragmentada entre muchos herederos. Los costes de rehabilitación son, por lo general, más reducidos que en Canarias, y además se ha contrastado que, una vez rehabilitadas, los riads adquieren superiores precios de alquiler que los hoteles o casas rurales de Canarias.

El paisaje, la artesanía, la gastronomía y la cultura de Essaouira son activos de enorme personalidad histórica y gran valor turístico. Tal es así que, con independencia del valor de otros componentes de la oferta, como los servicios y equipamientos, constituyen por sí mismos y aisladamente, argumentos suficientes para, captar y fidelizar cada vez más visitantes. Dicho esto, cabe añadir que la calidad de los servicios y los equipamientos de la zona deben mejorar sustancialmente en aras de garantizar estándares de calidad acorde a lo que demanda un mercado exigente, globalizado y competitivo.

Por último resaltar la innegable capacidad de los miembros de la asociación TIGZIRT para estructurar una oferta alojativa (ya existente) y organizar actividades de ocio (excursiones, visitas etc.). Sin embargo, no es previsible que tengan margen de maniobra para hacerlo a corto plazo, y con las debidas garantías de éxito. Al respecto ACANTUR está en disposición de llevar a cabo diversas acciones de asistencia técnica.

Fernando Martín Torres

VI CONGRESO ACANTUR FUERTEVENTURA 2010

CONCLUSIONES DEL VI CONGRESO DE TURISMO RURAL

Comercialización y Fidelización del turismo rural

Reunidos en Puerto del Rosario, en la isla de Fuerteventura, entre los días 11 y 13 de noviembre de 2010, en el VI Congreso Regional de Turismo Rural de la Asociación Canaria de Turismo Rural (ACANTUR), bajo la temática Comercialización y Fidelización del turismo rural y que ha contado con la colaboración del Cabildo Insular de Fuerteventura, el Patronato de Turismo del Cabildo Insular de Fuerteventura y las empresas Promotur del Gobierno de Canarias, CanaryAloe, Quesos Julián Díaz, Mapfre y CICAR.

Tras el debate y análisis de las diferentes ponencias y en el marco de los temas suscitados los asistentes valoran y adoptan las siguientes como conclusiones del Congreso.

Se constata el papel relevante que el turismo rural ha venido desempeñando en los últimos años en las distintas islas del Archipiélago. En particular, se considera que el turismo rural ha contribuido a:

  • Generar un impulso positivo en el desarrollo rural de las medianías con una repercusión considerable en la rehabilitación de patrimonio arquitectónico rural; la generación de renta, con un promedio relativamente alto de gasto turístico por persona y día y de oportunidades de actividad para un sector de la población, en particular la mujer rural.
  • Implantar nuevas alternativas de empleo en la gestión de los establecimientos, de actividades de reservas, gestión de activos culturales y actividades deportivas, que no se hubieran pensado de no ser por la implantación de esta modalidad turística.
  • A una mayor valoración y al aprovechamiento de los recursos culturales y naturales del medio rural, favoreciendo la puesta en valor de los mismos y el aprecio y la transferencia cultural hacia quienes nos visitan
  • Favorecer el conocimiento y canalizar una salida para los productos locales artesanales y agroalimentarios, contribuyendo a dar a conocer in situ los productos, las formas de hacer y las marcas de aquellas referencias más características.
  • Transmitir el aprecio de los valores culturales y locales de los visitantes por los entornos rurales a los residentes, lo que ha tenido un efecto sobre el autoconocimiento y la consideración del bienestar local
  • Impulsar procesos de formación y autoaprendizaje en diversas técnicas de gestión, idiomas, conocimiento del acervo, cultura y patrimonio natural, que constituyen rasgos del producto que se perfila.

El turismo rural en 2010 en Canarias, se enmarca en una nueva situación del turismo rural a nivel general (cambios de preferencia en la demanda, estabilización de la demanda, acortamiento de estancia, etc.) y a su vez se ve influido por las nuevas tendencias de la actividad turística y de sus componentes de funcionamiento (accesibilidad, touroperación, proliferación de redes sociales, etc.).

  • Este producto turístico comparte con el turismo en general las nuevas sensibilidades de los turistas asociadas a la demanda de seguridad en los múltiples sentidos que puede ésta ser entendida, la sensibilidad hacia los problemas derivados del cambio climático, los aspectos relacionados con la sostenibilidad de los destinos, la ordenación territorial y la gestión ambiental, la preocupación por factores que influyen en la degradación del medio, las emisiones y vertidos, demandando estrategias de más responsabilidad ambiental, más uso de energías no contaminantes, más integración de políticas que consideren la dimensión humana del desarrollo, entre otras.
  • El turismo rural en Canarias, a pesar de la notoriedad adquirida tiene un doble problema de comprensión: uno, derivado del tipo de producto de que se trata, vinculado de una manera estrecha a un desarrollo integral del medio rural o sus variantes que operan sobre el espacio rural como una mera plataforma de realización de una actividad cuyo principal objetivo es proveer alojamiento para una estancia desnaturalizada de singularidad local (productos macdonalizados); y por otro lado, la dificultad de captación de una demanda que aparece más poderosamente captada por otros productos en las islas y destinos en el exterior, lo que pone el acento en el esfuerzo diferencial de promoción de este producto requiere en Canarias, cuyos competidores directos son otras regiones que aparecen singularizadas en el turismo de naturaleza y rural.
  • La oferta irregular en turismo rural ha proliferado vertiginosamente en los últimos años y se ha desarrollado al color del crecimiento de la demanda general. Mantener la calidad del destino y del producto con una adecuada ordenación es un elemento esencial de la competitividad en turismo rural. De ahí que la lucha contra el intrusismo y el mantenimiento de unos estándares mínimos y unos incentivos a la implantación de calidad certificada y de marcas diferenciadas sea fundamental para apalancar una estrategia de excelencia, entendida como garantizar lo mejor, en el medio rural de Canarias.
  • Se impone el reto de adaptarse y la necesidad de reprogramar según las tendencias los atractivos, servicios y elementos de valor desplegados hacia el turista. Se requiere de una clara comprensión del proceso de innovación que se demanda para adaptarse a los cambios. Por lo tanto, se va a un nuevo enfoque de producto de elaboración más dinámica, integrando elementos que pueden aportar novedad y cambio con alta rotación (recursos, paisaje, tener en cuenta el saber de la población local, el contacto con la gente, el territorio; explotar la cadena de emociones de casas con adecuada integración en el paisaje, aprovechar la cultura interpretada por el propietario, etc.).
  • Las nuevas herramientas de la comunicación en internet, webs 2.0 y redes sociales favorecen la interacción entre las ofertas y los turistas y de estos entre sí. Una poderosa vía de innovación al alcance de las organizaciones de turismo rural es el diseño de vacaciones a la carta con propuestas de valor para el turista rural y adaptado a sus preferencias. Ello permite realizar un traje a la medida de las expectativas de los huéspedes rurales.
  • Además de los elementos culturales y naturales, siempre como base en el turismo rural un aspecto que recobra interés son propuestas que aprovechen el surgir de lo emocional, de la elaboración de experiencias con encanto y sensualidad. Aquí el turismo rural aparece asociado a las mejores propuestas de turismo saludable (para desestresarse, recuperar el equilibrio vital, descansar, alimentarse mejor, apreciar pequeños detalles, interesarse por la poesía de la vida). La dimensión mediadora del propietario rural y propuestas de servicios elaboradas pueden ayudar en esta dirección.
  • La sostenibilidad es cada vez más una asignatura asumida y requerida por los turistas. Planificar el turismo rural para tal fin hace preciso gestionar adecuadamente los recursos naturales utilizados en el proceso (energía, agua, productos, etc.), gestionar los residuos y su tratamiento, mejorar los sistemas de eficiencia energéticos y de ahorro de agua, priorizar a favor de la utilización de productos locales en el consumo. El compromiso con la sostenibilidad afecta a la explotación turística y también al medio más general y a las personas. De ahí que sea condición de garantía de este turismo, el compromiso con el medio rural de los agentes implicados, con el mantenimiento del acervo cultural y ambiental, con la conducción de la renta generada hacia la mejora del territorio y con un mantenimiento que mejore el uso de los recursos.

El turismo rural se reivindica como un elemento dinamizador de la sociedad y de la economía rural, a partir de los siguientes criterios:

  • El factor humano es el capital esencial de la experiencia vacacional y el cauce más cualificado de interpretación del medio y de la dinamización del turismo rural.
  • El desarrollo sostenible de la actividad, los límites al crecimiento de la oferta y la gestión de ofertas auténticas son condiciones indispensables de futuro.
  • Comercializar y fidelizar a los turistas en esta nueva era turística de la información requiere definir nuevas estrategias en el modelo de negocio, el uso de herramientas tecnológicas, la mejora de la capacitación y el fortalecimiento de agrupaciones empresariales.
  • La experiencia vacaciones cualificada no se aporta en las estrictas paredes de un alojamiento, de ahí que buscar cauces para la integración de los clientes en un proyecto vivo de territorio, sea una condición para una experiencia turística singular y de fidelización de los turistas.
  • Se precisa un asociacionismo fuerte vinculado a la dinamización del medio rural, a la búsqueda de economías de oportunidad y a mejorar la accesibilidad y la prestación de servicios a los clientes y los socios.
  • La seguridad como un atributo de nuestros destinos rurales y del destino Canarias ha de ser percibido como un interesante factor diferencia.
  • Fomentar la cultura y la pasión por el trabajo bien hecho en el marco de las casas y de las asociaciones debe conducir a la excelencia.
PROPUESTAS HACIA EL FUTURO EN EL MARCO SOCIAL E INSTITUCIONAL

Por las características diferenciales y el positivo impacto social, económico y ambiental que el turismo rural presenta, éste debe contar con un tratamiento particular en la estrategia promocional de los productos turísticos del destino canario, superando la insuficiente representación que actualmente obtiene.

El impacto generado por la irrupción de la oferta irregular en el contexto del turismo rural genera una clara situación de agravio comparativo y de competencia desleal, con una perniciosa influencia en los precios, la ocupación y la rentabilidad de las explotaciones. La administración tiene como función en el ámbito de las políticas de ordenación e inspección la responsabilidad de velar por el respeto del juego de mercado. La importante apuesta, profesional y financiera, de emprendedores en el campo del turismo rural se ve fatalmente menoscabada por circunstancias que parecen resultar ajenas a la administración pública. Entre los elementos de corrección que se pueden articular se sitúan desde un mayor rigor en la inspección turística hasta el despliegue de campañas promocionales diferenciadoras en las que nítidamente se apueste por la oferta legal.

El sector del turismo rural es acaso uno de los que primero se ha digitalizado en la industria turística. La necesidad de innovación que ello genera implica a toda la red de pequeños empresarios involucrados en esta actividad. El aprovechamiento de las tecnologías web 2.0., la participación en redes sociales y foros, la interactuación a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, deben contar con un marco tecnológico y de asistencia experta que contribuya a favorecerla y a extenderla al conjunto del empresariado. En este sentido se hace necesario un acuerdo con los organismos públicos canarios para favorecer el posicionamiento internacional de las webs de turismo rural en el marco de Canarias y de cada isla como vía más efectiva en función de los retornos generados.

No hay turismo rural sin un entorno rural vivo en sus formas de vida e idiosincrasia cultural. Este es el marco donde desarrollar experiencias turísticas únicas para cada visitante. La adulteración de los pueblos, los procesos de presión edificatoria, el arraigo de las formas culturales importadas van en detrimento de este producto y se corre el riesgo de la banalización de los atributos culturales que forman parte indisociable de este producto. La coordinación entre la esfera pública y privada es imprescindible para mejorar la imagen y el atractivo de los destinos rurales, a la vez que se impone una reflexión en límites al crecimiento y capacidad de carga en términos de plazas alojativas en determinados entornos de nuestra geografía. Una estrategia de limitación de plazas en lugares de alto valor cultural y natural constituyen modelos de referencia para establecer estrategias de sostenibilidad y revalorización del propio atractivo.

El turismo rural es un producto cuya representación parte de la integración cultural y paisajística en la que se sumerge la experiencia vacacional del turista. El serio riesgo de desnaturalización de esta actividad viene determinado por la cada vez mayor residencialización y por el desarrollo de nuevas tipologías turísticas que operan en el medio rural como mero espacio de actividad. La consideración de una actividad que se desarrolla como renta complementaria a otras actividades del sector primario o actividades de agroturismo deben contar con un marco institucional de apoyo que favorezca el arraigo de personas al medio rural y que contribuyan al mantenimiento de actividades tradicionales de éste (incentivos de tipo fiscal, etc.). El riesgo está asociado al desarrollo de actividades absentistas y desarrollo de complejos en el suelo rústico, ocupando espacio y generando impacto paisajístico sin reversión de beneficios al entorno local.

Ante las nuevas tipologías alojativas desarrolladas en la reciente normativa aprobada por el Gobierno de Canarias, se hacen necesarias vías que apoyen actuaciones de desarrollo turístico rural que apoyen de manera nítida la rehabilitación de edificaciones tradicionales. Las condiciones diferenciadas de precios sobre la nueva construcción, los criterios de mantenimiento de los estilos tradicionales de rehabilitación no pueden dejar de atenderse en una política de sostenibilidad que garantice la pervivencia de una parte de nuestro patrimonio arquitectónico y legado cultural para las futuras generaciones.

La puesta en funcionamiento de programas de formación ad hoc para los prestatarios de servicios de turismo rural se torna una prioridad. La formación en nuevas tecnologías, sistemas de certificación, herramientas de gestión es una prioridad que adaptadamente se puede canalizar a través de las organizaciones sectoriales existentes.

La situación crecientemente diluida de los alojamientos rurales en el contexto de nuestra comunidad, fuerzan la necesidad de aplicar programas específicos para la certificación de los establecimientos rurales. La incorporación de sistemas como la Q, las ISO, o los Biosphere House, se puede ver complementado con la asumción de un sistema de certificación como Sistema de Espigas promovido por la Asociación Española de Turismo Rural en el marco de nuestra comunidad autónoma.

La necesidad de innovación en promoción y comercialización, que tienda a la fidelización nos debe hacer llevar a estrategias integradas de promoción-fidelización como puede ser el desarrollo del Pasaporte Rural, una acción que coordinada en el ámbito de ACANTUR pueda con el apoyo del Gobierno de Canarias, atraer a turistas canarios y exteriores a una amplia red de establecimientos alojativos, de restauración, museísticos, etc., participando con diversas formas de incentivo entre las que se pueden considerar sistemas diferenciales de precios en los desplazamientos entre islas y la disposición de sorteos y concursos.

La cambiante demanda en turismo rural, la creciente sofisticación y exigencia de los turistas y comportamiento multimotivacional, requiere profundizar en la segmentación de los turistas rurales en Canarias. El soporte a un estudio de esta naturaleza es condición para poder rediseñar las mal llamadas ofertas complementarias, definir estrategias adecuadas de penetración comercial y de segmentación en la red y para definir propuestas estratégicas que contribuyan a mejorar la competitividad de este sector en las islas.

El apoyo al desarrollo de espacios como este congreso, encuentros o jornadas, son elementos importantes para el sector donde la creación de conocimiento, el intercambio de experiencias, la transferencia de innovación, generan propuestas de alto valor para mantener un sector que en los últimos lustros han contribuido al resurgir de muchos entornos rurales de Canarias.

V CONGRESO ACANTUR EL HIERRO 2008

El reto de las energías renovables en el nuevo milenio

La apuesta por el desarrollo sostenible como una forma de promover el turismo rural y de calidad en las islas es uno de los puntos que se tratan en el V Congreso Regional de Turismo Rural de Acantur, que se desarrolla este fin de semana en la isla de El Hierro.

Este viernes, 6 de junio, se inauguró este Congreso que se plantea “El reto de las energías renovables en el nuevo Milenio”. Unos 70 profesionales del sector de todas las islas y de diversas comunidades autónomas debaten sobre cómo lograr que el turismo rural se convierta en sostenible.

Precisamente, en esta primera jornada se pidió que se permita el establecimiento de alternativas energéticas y el reciclado de basura en todos los establecimientos rurales de Canarias, independientemente de que se encuentren en suelo rústico o urbano y que se facilite la recogida selectiva de basuras, ya que lo demanda el turista que se aloja en este tipo de establecimientos, unos 643 en toda Canarias en los que se han alojado 18.000 personas en los primeros cuatro meses de este año, tal y como informó la viceconsejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Maria del Carmen Hernández, presente en el Congreso junto a la consejera de Turismo insular, Margarita González.

Este Congreso está organizado por la Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur) y su homóloga herreña, Meridiano Cero, con el patrocinio del Gobierno de Canarias, Cabildo de El Hierro y los ayuntamientos de Valverde, La Frontera y El Pinar. Cuenta con la colaboración de la Asociación Española de Turismo Rural, Asetur, cuyo presidente –Javier Herrera- se encuentra en El Hierro para la ocasión, Eurogites y el Patronato de Turismo de El Hierro.

Las jornadas, que se llevan a cabo en el Parador de Turismo, comenzaron con la presentación del proyecto El Hierro 100% Energías Renovables, de la mano del Consejero de Planificación del Cabildo, Javier Morales.

Por otro lado, la intervención por parte de Gonzalo Piernavieja, director de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), bajo el título “Estrategias Sostenibles para el futuro del Turismo Rural en la isla de El Hierro” ha aportado claves para la promoción del turismo de calidad.

En lo que a turismo rural se refiere, El Hierro ha experimentado un incremento de llegada de visitantes en los últimos años. Las ayudas de las instituciones para la rehabilitación de viviendas antiguas destinadas a ser alojamientos turísticos, la apuesta por ofrecer alternativas al turismo convencional con el fomento de deportes que aprovechen la riqueza natural de la isla, como el senderismo y el buceo, son algunos de las estrategias que se están poniendo en práctica.

En este sentido, la viceconsejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Maria del Carmen Hernández, destacó que en El Hierro ha nacido un nuevo producto turístico con la Central Hidroeólica. El turismo científico, que llegará a la isla para conocer in situ este proyecto pionero en el Mundo en cuanto a la utilización de las energías renovables. Hernández quiso reconocer la labor del turismo rural en Canarias para dar el sello de calidad turística que el Archipiélago tiene en el exterior.

Además, este congreso permitirá a los participantes conocer otros encantos turísticos de la isla del Meridiano como El Ecomuseo de Guinea y Centro de Recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro o el Centro de Interpretación de El Julan.

Por su parte, el alcalde de Valverde, Agustín Padrón, deseó que el turismo rural logre consolidarse como una oferta diferenciada en Canarias, ya que favorece un modelo de desarrollo sostenible. Destacó las virtudes de su municipio y de El Hierro como destino para el turismo rural, palabras que se sumaron a las de la consejera de Turismo del Cabildo herreño, Margarita González, quien recordó que el turismo rural hoy es más que el alojamiento, “son las sensaciones que se viven en el ámbito rural y que tenemos que conservar y proteger entre todos”.

De las 1208 camas turísticas censadas que hay hoy en El Hierro, 242 están consideradas como turismo rural.

El presidente de la asociación nacional, Javier Herrera, reconoció la labor de Canarias para lograr ser considerada como destino para turismo rural y no sólo para el sol y playa. Habló de “autenticidad del territorio y de los habitantes del territorio” e hizo referencia a El Hierro como ejemplo nacional de modelo de desarrollo sostenible.

Los congresistas felicitaron al Cabildo de El Hierro por su Plan de Desarrollo Sostenible, aprobado desde 1995.

 

IV CONGRESO TURISMO RURAL TENERIFE 2006

TURISMO RURAL EN LA MACARONESIA

El Centro de Congresos de Puerto de la Cruz acogerá del 22 al 25 de junio el IV Congreso Regional de Turismo Rural, en el que participarán alrededor de 150 profesionales del sector. La realización de estas jornadas, en las que colabora el Cabildo, servirá también para exponer las conclusiones del proyecto europeo Bioturist, que pretende establecer un club de turismo rural formado por empresas especializadas en este segmento que actúan en el ámbito de la Macaronesia (Canarias, Azores y Madeira).

Organizado por la Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur), el congreso se centrará en el análisis de la situación actual del sector y sus perspectivas de futuro. Las sesiones de trabajo se iniciarán el viernes [día 23], a partir de las 10,30 horas, con la presentación del proyecto Bioturst. Previamente, a las 10,00 horas, tendrá lugar el acto de inauguración, que contará con la presencia del presidente del Cabildo, Ricardo Melchior.

A continuación, a las 12,45, se analizará la relación del turismo rural con el medio ambiente y seguidamente se dará paso a la ponencia titulada “Tourmac: senderismo y desarrollo local”, que correrá a cargo de Felipe Lorenzo, jefe de filas de este proyecto europeo. Las sesiones de mañana concluirán con un análisis de la cooperación interterritorial y la gestión integrada del turismo rural en Canarias y la presentación del “Análisis del turismo rural en Tenerife”, elaborado por el Cabildo de Tenerife.

La jornada del sábado [día 24] comenzará con la conferencia titulada “Riesgo y potencial del turismo rural”, a cargo de Alejandro Hidalgo, responsable de Medio Ambiente de TUI en España. Posteriormente intervendrá Gemma Cánoves, catedrática de Geografía de la Universidad Autónoma de Barcelona, que hablará sobre “Turismo rural sostenible social y medioambiental: Buenas prácticas en Cataluña y España”. También se abordará durante esta jornada el presente y el futuro de Acantur, donde se abordarán aspectos como el nuevo portal de internet de la asociación, su imagen corporativa y nuevos productos para el turismo rural .

La Asociación Canaria de Turismo Rural inició su andadura en 1992 con la intención de servir de  núcleo de convergencia y representación de las asociaciones insulares de turismo rural de las islas de La Palma, Tenerife, La Gomera, Gran Canaria, Fuerteventura y El Hierro. La suma total de plazas de los hoteles y casas rurales asociadas supera las 1.200.

III CONGRESO ACANTUR FUERTEVENTURA 2004

FUERTEVENTURA, MÁS RURAL QUE NUNCA

El Turismo Rural en Canarias está una vez más de enhorabuena. Pese a todas las dificultades que nuestra condición de “hermano pequeño” del sector turístico supone, los propietarios de Canarias acudimos a la cita, la tercera ya, que esta vez Fuerteventura Rural nos ha propuesto. Nuestros amigos majoreros han puesto toda su ilusión y su esfuerzo en prepararnos un encuentro para la convivencia, compartir experiencias, enriquecernos con las propuestas de los ponentes seleccionados, y, sobre todo, profundizar en nuestros vínculos, en nuestros proyectos, en nuestras carencias y en nuestras oportunidades.

            El camino no ha sido fácil ni cómodo, más bien todo lo contrario, pero la larga experiencia de ACANTUR desde el año 93, más de diez años ya, demuestra que hemos tomado la dirección correcta. Efectivamente, nuestra Asociación se ha convertido con el paso de los años en la referencia del Turismo Rural en Canarias, tanto para los propietarios, asociados o no, como para las administraciones regional, insular y local, los intermediarios turísticos, las entidades colaboradoras o los medios de comunicación.

            Todo ello ha sido posible con la colaboración de los propietarios de toda Canarias, que han apostado decididamente por el asociacionismo como mejor arma para conseguir nuestro objetivo, la unidad de actuaciones en todos los ámbitos: en materia de calidad de nuestros alojamientos y servicios, en la protección y conservación del medio ambiente y del patrimonio arquitectónico, o en la promoción turística y la apuesta por las nuevas tecnologías, entre otros. A ellos va dirigido este encuentro, en reconocimiento a su paciencia y comprensión ante las dificultades. A todos los esperamos en La Oliva, del 28 al 31 de octubre.

            Bienvenidos a Fuerteventura, más rural que nunca. Comienza el III Congreso ACANTUR de Turismo Rural.

Agustín Ayala, Presidente de ACANTUR


El programa de actividades es el siguiente:
Jueves, 28 de octubre:
19:00 a 20:30 horas.- Llegada a la isla de los congresistas y recepción.
21:00 horas.- Cena de bienvenida.

Viernes, 29 de octubre:

Sesión de mañana.
10:00 horas.- Inauguración a cargo de la alcaldesa de La Oliva, Claudina Morales, el presidente del Cabildo, Mario Cabrera, la consejera de Turismo del Cabildo, Olivia Estévez, el consejero de Turismo del Gobierno de Canarias, José Juan Herrera, el director general de Promoción y Ordenación Turística del Ejecutivo Autónomo, Raimundo Domínguez, el secretario general de Asetur, Julio Grande, el presidente de Acantur, Agustín Ayala y la presidenta de ‘Fuerteventura Rural’, Purificación Rodríguez.
10:30 horas.- Ponencia: ‘Pasado, presente y futuro del turismo rural’, a cargo del profesor de derecho administrativo de la Universidad de Oviedo, José Manuel Pérez.
11:15 horas.- Ponencia: ‘Retos asociativos del turismo rural en España’, a cargo del secretario general de Asetur, Julio Grande.
12:00 horas.- Pausa para café. 12:30 horas.- Comunicación: Situación actual: problemática y retos del turismo rural en Canarias, a cargo del presidente de Acantur, Agustín Ayala.
13:00 horas.- Talleres. Taller: Promoción conjunta. Modera: José Mª del Real.
Taller: Comercialización conjunta. Modera: Sebastián Perera.
Taller: Calidad. Modera: José Martín.
14:30 horas.- Almuerzo.

Sesión de tarde:
16:30 horas.- Recorrido por el casco histórico de La Oliva.
20:00 horas.- Audiovisual sobre Fuerteventura.
21:00 horas.- Cena.

Sábado, 30 de octubre:

Sesión de mañana:
10:00 horas.- Ponencia: ‘Turismo rural, negocio responsable por, ¿obligación o convicción?’, a cargo de la directora de la revista ‘Turismo Rural’, Ángeles de Andrés.
10:45 horas.- Panel de experiencias de turismo rural en Canarias: ECORED: Ecotural, Asociación de Turismo Rural de La Gomera.
Gestión de museos: Isla Bonita, Asociación de Turismo Rural de La Palma. Modera: José Martín, vicepresidente de Acantur.
12:00 horas.- Pausa para café.
12:15 horas.- Ponencia: ‘Turismo rural 15 años después’, a cargo del catedrático de Antropología Educativa de la Universidad de Salamanca y miembro del Comité certificador de la Q de calidad-ICTE, Pedro Gil.
13:00 horas.- Presentación de las conclusiones del III Congreso, a cargo del miembro de la Junta directiva de Acantur y de Asetur, Carlos Fernández.
Designación del IV Congreso de Acantur 2006.
13:30 horas.- Clausura.
14:00 horas.- Almuerzo.

Sesión de tarde:
16:00 horas.- Excursión y visitas.
21:00 horas.- Cena-fiesta. ‘Acantur entre amigos’.

II CONGRESO ACANTUR GRAN CANARIA 2003

EL TURISMO RURAL EN CANARIAS, SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS.

Han pasado dos años desde que se celebrara en La Gomera el Primer Congreso Regional de ACANTUR. El objetivo de reencontrarnos se planteó nada más finalizar aquel primer encuentro que reunió a propietarios de todas las islas, conscientes de la importancia que tiene para todos -en el duro pero ilusionante camino que hemos recorrido- encontrar nuevas fuerzas para seguir trabajando compartiendo nuestras experiencias con los demás.

Por fin podemos hacer realidad ese propósito, con el Segundo Congreso Regional que se celebra en Gran Canaria entre los días 20 y 23 de marzo. Tal como se hizo en aquella ocasión, en que centramos nuestros debates en la cuestión del asociacionismo, hemos elegido también un tema central para este segundo congreso: la situación actual del turismo rural en Canarias, las perspectivas de futuro, los problemas y retos que afrontamos en estos momentos. La razón de esta elección es que consideramos que las circunstancias que atravesamos requieren una reflexión en este sentido, y también el diálogo con las administraciones públicas para conocer sus posturas en este campo y transmitirles las preocupaciones del sector, que no son pocas.

Afrontamos, en efecto, graves problemas. La proliferación de casas ilegales y de viviendas turísticas comercializadas bajo la imagen y el sello de turismo rural es absolutamente alarmante y hace insostenible la situación de quienes hemos optado por la legalidad y la calidad. El parasitismo que se está dando en el sector -con casas que nada tienen que ver con el producto que defendemos ejerciendo una competencia desleal en un ambiente de impunidad- está haciendo peligrar el producto legal y poniendo a prueba la paciencia de los propietarios, que ven cómo el árido camino administrativo que tienen que recorrer, el importante gasto que requiere adaptar sus casas rurales a la legalidad y el cumplimiento de las obligaciones fiscales no permiten competir con las casas que, desde la ilegalidad, ofrecen precios que no se ven recargados con las mencionadas inversiones.

Creemos que hay motivos para el optimismo. La Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias tiene nuestras reivindicaciones sobre la mesa y ha creado una mesa de seguimiento con sus representantes y los de ACANTUR para dar solución a los problemas planteados. Queremos que este Congreso sirva para profundizar en estas cuestiones, establecer un diálogo franco con la administración y buscar entre todos las mejores vías de solución. Las perspectivas de colaboración son buenas y deseamos que este Congreso sirva para plasmarlas en compromisos, algunos de los cuales ya se han materializado, como informaremos en las sesiones de trabajo.

La ocasión que nos brinda este segundo congreso de reunirnos debe marcar el principio de una nueva etapa en la que los grandes problemas que asedian al sector y ponen el peligro su propia existencia sean definitivamente superados. Pero también debe ser una ocasión entre los hombres y mujeres que creemos en este proyecto para el intercambio de experiencias y la convivencia, para que regresemos a nuestro trabajo diario no solo con soluciones a nuestros problemas sino también con energías renovadas y reforzados los lazos de amistad entre los propietarios de todo el archipiélago.

Antonio Lozano González,  Presidente de ACANTUR

Congreso-en-Agüimes-2003-2

I CONGRESO ACANTUR LA GOMERA 2000

Asociacionismo y Calidad, la diferenciación del turismo rural

Más de 100 propietarios de alojamientos rurales del Archipiélago se reunirán, a partir de hoy, en la Isla para aunar esfuerzos y plantear el futuro del turismo rural en Canarias, en el marco del I Congreso Acantur – La Gomera 2000.

La Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur) aglutina a diferentes colectivos insulares como Atur Isla Bonita (La Palma), Grantural y Turismo Rural de Agüimes (Gran Canaria), Meridiano Cero (El Hierro), y Asociación Tinerfeña de Turismo Rural y CIT Rural Norte de La Gomera. Esta iniciativa, a juicio del presidente de la asociación, Carlos Fernández, «es de vital importancia para el desarrollo común del futuro del turismo rural en aras a brindar a nuestros clientes la máxima calidad en nuestro producto, con una oferta común y diferenciada».

Las ponencias correrán a cargo de entendidos de prestigio en esta materia de ámbito regional y nacional, siendo la primera vez que se celebra en el ámbito de Canarias un encuentro de estas características. Para ello, Acantur ha contado con la financiación del Cabildo de La Gomera y la Asociación Insular de Desarrollo Rural (Aider), además de la colaboración, entre otros, de los ayuntamientos de Agulo, Vallehermoso y Hermigua, Aider Gran Canaria y Parque Nacional de Garajonay.

El presidente de la Asociación Canaria de Turismo Rural, Carlos Fernández, destaca que «esta iniciativa se asienta en tres pilares fundamentales. Por un lado el asociacionismo como vehículo diferenciador de la oferta legal de turismo rural en el Archipiélago, y por otro, el análisis de las nuevas exigencias que en el ámbito de la calidad buscan los clientes de esta modalidad de alojamiento y que contará con ponencias específicas. Por último abordaremos la promoción y comercialización conjunta de la oferta rural del Archipiélago como eje de actuación que permita a las diferentes asociaciones mantener la tutela y el control del mercado».

Para Carlos Fernández, el turismo rural de Canarias está entrando en una etapa decisiva de consolidación como una alternativa imprescindible al turismo convencional, ya que, como aseguró, «cada vez nos encontramos más con que el turista que viene al Archipiélago busca el contacto directo con la naturaleza y el medio que le rodea, interesándose por aspectos como la gastronomía, la cultura y la tradición, algo que los alojamientos en el medio rural tienen que ofertar junto con las casas».

El sistema de calidad que se persigue para los alojamientos rurales tendrá que pasar no sólo por que el alojamiento cuente con unas determinadas características en cuanto a su ubicación, decoración o equipamiento, sino que los usuarios de esta modalidad entren en contacto con el medio rural a través de la oferta complementaria (ocio y tradiciones) y la relación con los habitantes del entorno.

El Día Digital